Italia renueva la prohibición de los neonicotinoides en el maíz, sin embargo la Ue los quiere fuera de todos los cultivos

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Actualizado 2 febrero - 31 enero 2013 italiana 18x12

Portavoce della comissione europeaEl Ministerio de la salud italiano ha prorrogado hasta el 30 de junio 2013 la suspensión de la autorización de uso de insecticidas sistémicos para el tratamiento de las semillas de maíz.

Lee el Decreto de la suspensión del 25 enero 2013 [IT]


Tras la publicación del estudio de la Agencia europea de la seguridad alimentaria (Efsa), que ha confirmado los efectos inaceptables para las abejas de los insecticidas neonicotinoides en el pildorado de las semillas, la Comisión europea ha afirmado que los resultados del estudio son "inquietantes", y ha puesto en marcha el sistema de votación para decidir el futuro de estos productos.

La Comisión europea ha propuesto, al Comité permanente Ue de la cadena alimenticia, que se prohíban durante dos años los insecticidas sistémicos, en pildorado o granulados, en todos los cultivos pecoreados por las abejas.

Algunos países importantes han desaprobado la propuesta de la Comisión, pero no es necesaria la mayoría absoluta para que se acepte la prohibición. En febrero se vota.

El portavoz de la Comisaría de salud, Frederic Vincent, afirmó: "Creemos que es necesario prohibir durante dos años estos pesticidas en los cultivos que atraen a las abejas como por ejemplo el maíz, la colza, el girasol y el algodón. Esperamos aprobar el Reglamento antes de finales de marzo para que entre en vigor a partir de julio 2013".

El Comisario de la salud, Tonio Borg, comentó que "tutelar la salud de la cabaña apícola europea es importantísimo no solo para el sector agrícola sino para el ecosistema y el medio ambiente de forma global.".

Es un enorme paso adelante que incluso la Efsa desapruebe la autorización de estas sustancias concedida por la Comisión europea, pero sale a flote el problema de cómo cambiar de forma radical el sistema de control de plagas, ya que estas sustancias son las más utilizadas en el mundo entero. Esta reflexión no solo atañe al sector agrícola y científico, es una reflexión mucho más amplia.

Hay muchas dudas sin resolver sobre la verdadera autonomía en la toma de decisiones de las instituciones públicas y sobre la fiabilidad de ciertos trabajos de investigación científica:

¿Como es posible que el decreto de suspensión del Ministerio de la salud italiano del 25/01/13 afirme que las evaluaciones de la Efsa no son suficientes para poder afirmar que existen riesgos para las abejas ligados al uso de los neonicotinoides en los tratamientos de semillas?

En informe de la Efsa, a pesar de que es parcial, ya que no analiza otros posibles riesgos, al contrario de lo que afirma el Ministerio de la salud, ha verificado que en el caso del insecticida sistémico tiametoxám existen riesgos inaceptables para las abejas que no es posible mitigar, y que se producen como consecuencia de la exposición de las abejas:

¿Como es posible que la Comisión europea, cuando se ha visto obligada a aceptar que las anteriores evaluaciones eran infundadas y que no se podía fiar de ellas, y como consecuencia, que surgían dudas sobre las autorizaciones concedidas para el pindorado con estas potentísimas moléculas, no haya adoptado el principio de precaución, retirando todas las autorizaciones al uso de estas moléculas, hasta que los estudios científicos provean datos fiables que demuestren su inocuidad?

En su día, los productores de semillas afirmaban que al enterrar las semillas se garantizaba un menor impacto, con riesgos ambientales suficientemente bajos ¿No es una imprudencia seguir diseminando sistemáticamente en cultivos vitícolas, frutícolas y hortícolas cada vez más y más de estas moléculas potentísimas? En el aire con las fumigaciones, en el agua con la fertirrigación, a las plantas por endoterapía...

¿Cómo es posible que se concluya que el tratamiento de las semillas en los cultivos visitados por las abejas es inaceptable, y no se tenga en consideración que estos tratamientos, ya sea sobre cultivos visitados por las abejas o no, son muy persistentes, contaminan el terreno y se acumulan, de modo que lo que se siembra después en ese terreno se contamina?

¿Porqué no se prohíben los insecticidas que masacran las abejas, en la jardinería y horticultura doméstica?

¿Cómo es posible que se puedan vender libremente y sin ningún tipo de control, unos productos que comportan tales riesgos ambientales, cuando en realidad no está en juego ni la productividad ni los ingresos de los agricultores, si no únicamente los beneficios de las multinacionales de la química? Las dos cadenas más importantes de jardinería doméstica en el Reino Unido han mostrado una gran responsabilidad y prudencia al retirar de sus tiendas los productos que contenían neonicotinoides. (Leer The Guardian [EN] y The Telegraph [EN]) 

Estas son solo algunas questiones pendientes. El Coordinamiento apícola europeo, Unaapi y los investigadores independientes desarrollarán y presentarán a la Ue un documento con observaciones sobre las carencias que persisten en el enfoque científico de evaluación del riesgo de estas potentísimas moléculas pesticidas cada vez más utilizadas.

Lo cierto es que esto es otro "caso de manual" en el que aparecen un montón de dificultades para demostrar los obvios efectos contaminantes, cuando existen interacciones con toda una serie de factores ambientales (i.e. tabaco, amianto, dioxina, antracita etc...)

Con respecto al crónico e imparable declive de las abejas, durante años estos potentísimos actores económicos del sector de la agroquímica han condicionado, y siguen intentando influenciar, la individuación de la causa clara, evidente y principal.

De vez en cuando invaden de forma explosiva todos los medios de comunicación publicando "estudios" que afirman haber encontrado la causa del declive, que nunca señalan los pesticidas como origen del problema, y que en realidad han sido realizados por "investigadores" financiados por estas empresas con fuertes intereses económicos privados. La evaluación pública de la peligrosidad de estas moléculas en el contexto agrícola se basa en estudios realizados por las mismas empresas que venden estas moléculas. Ante la denuncia de apicultores, asociaciones apícolas e investigadores independientes, durante muchísimo tiempo la respuesta ha sido una lista de toda una serie de causas posibles, privilegiando los estudios sobre temas de tipo sanitario/veterinario.

Ha llegado el momento de adoptar con urgencia un sistema que garantice trasparencia y una efectiva y adecuada evaluación del riesgo, realizada por entes de investigación que sean verdaderamente independientes y que no estén influenciados por conflictos de interés. Si no se consigue, la pública administración no podrá defender valores indispensables para la comunidad como la fertilidad y la biodiversidad.

Es dramáticamente evidente que decisiones sobre qué producir en agricultura y cómo hacerlo, hoy en día están fuertemente condicionadas por los agentes  que venden la tecnología de producción (el grupo de las multinacionales de la agroquímica y los OGM, que aporta el 75 % de la tecnología agrícola mundial).

Si seguimos así se corre el riesgo de llegar a la misma situación de los EE.UU., donde siguen tratando la mayoría de las semillas de la mayoría de los cultivos y se preguntan cómo es posible que cada año se pierda el 40 % de las colmenas y que hayan desaparecido los abejorros y los otros insectos útiles.

!Lo que está claro es que la solución no va en la dirección de algunos costosos y absurdos estudios estadounidenses que intentan crear almendros autofértiles que no necesiten insectos para polinizarse!


Artículos relacionados:

Il Manifesto [IT]
Conferencia de prensa del portavoz de la Comisión europea [EN]
Corriere della Sera [IT]
Il Tempo [IT]
AdnKronos [IT]
The Guardian [EN]
Le Monde [FR]
Respuesta de Bayer  [EN]
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