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Opinión científica de la Efsa: golpe de gracia a los neonicotinoides

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17 enero 2013 italiana 18x12
 
efsa_apeLa Comisión europea ha solicitado a la Agencia europea de seguridad alimentaria (Efsa) - que exprese una opinión científica sobre los tres insecticidas más utilizados en el mundo: "Son incompatibles con las abejas".  Esta autoridad en materia confirma de forma oficial, la posición que sostienen desde hace años investigadores independientes, observadores y apicultores.
 
Efsa ha anunciado la publicación de este informe a través de un comunicado de prensa (EN, FR, IT, DE) cuyo título que no da lugar a equívocos: "Efsa identifica los riesgos para las abejas asociados a los neonicotinoides"

 
El informe Efsa sobre las 3 moléculas (clotianidín (EN), imidacloprid (EN) y tiametoxám (EN)), que revisa un gran número de estudios independientes, todavía es un estudio parcial, y por lo tanto no considera todos los posibles efectos y riesgos. No obstante, ha identificado riesgos inaceptables para las abejas, no mitigables, como consecuencia de la exposición a:
 
- tratamientos de las semillas,
- tratamiento de cultivos visitados por las abejas y otros polinizadores cuando recolectan néctar y polen,
- gutación del maíz (gotitas de agua eliminadas por las hojas de las plantas) en plantas tratadas con el insecticida sistémico tiametoxám.
 
Francesco Panella, presidente de la Unión nacional de apicultores italianos (Unaapi) y portavoz del Coordinamiento apícola europeo, asociaciones que más duramente han luchado en la batalla técnico científica para que se reconozcan los efectos nefastos de estas moléculas, ha declarado:
 
"A finales de enero del 2013 prescribe la enésima prórroga de suspensión de la autorización en Italia de los tratamientos sistémicos del maíz. La primera decisión de suspensión se tomó en el 2008 tras producirse una masacre de abejas en coincidencia con la siembra del maíz, y desde entonces se prorroga reiteradamente sin que se quiera tomar en consideración los admirables resultados de la investigación pública italiana de Apenet: los neonicotinoides son incompatibles con la fertilidad y la vida. La ciencia agronómica puede hacer frente a los parásitos del maíz con otras técnicas.
 
Pedimos que se retire inmediatamente la autorización al uso de todos los pesticidas a base de insecticidas sistémicos para el maíz y para el resto de los cultivos.
 
Desde hace años tenemos que enfrentarnos a la difícil tarea de demostrar cuál es la causa principal de un nuevo fenómeno: la crisis de sobrevivencia de abejas, insectos y una multitud de seres vivos en nuestros campos.

Como ya sucedió en el caso del tabaco, la dioxina, el aspartame y tantos otros nuevos factores que modifican el ambiente, las causas y concausas se intersecan e interaccionan. Las compañías, que obtienen lucrativos beneficios de estas "indispensables innovaciones" han aprendido a influenciar la opinión pública y los que tienen el poder decisional. Estas sociedades crean enteros departamentos perfectamente organizados, con el objetivo de hacer presión a todos los niveles, invirtiendo ingentes recursos económicos y un numero imponente de personal especializado, con el objetivo de levantar la alarma y financiar/condicionar "estudios científicos", obviamente "imparciales" que "demuestren" que los efectos de sus productos sobre la salud del hombre y/o del ambiente son de origen multifactorial.

Saber enfrentarse al activo y eficaz condicionamiento que los miserables intereses privados ejercen sobre científicos e instituciones públicas es prioritario para defender el bien común. De hecho es justo considerar que existe un "conflicto de intereses" cuando ciertos científicos se presentan como "jueces imparciales" cuando en realidad son vulgares "empleados". La primera dolorosa lección de esta historia, que no debemos olvidar, es que una parte de los científicos está más que dispuesta a "colgar el sombrero" donde le diga el que financia sus actividades.

La consecuencia obvia e inmediata del informe Efsa debería ser la prohibición inmediata de la autorización al uso de estas moléculas en todos los cultivos visitados por las abejas, y en todas las vías de exposición posibles.

Antes del 31 de enero la Comisión europea tendrá que asumir decisiones importantes.

Este comunicado de prensa analiza un estudio encargado por Bayer y Syngenta, en el que se afirma que de los neonicotinoides dependen 4,5 billones de euros de la economía europea y 50.000 puestos de trabajo en el sector agrícola. La organización europea de agricultores, Copa-Cogeca adopta estas afirmaciones, y las relanza, evitando cuidadosamente de explicar quién es el que gana más y obtiene mayores beneficios de la utilización de estos productos, y omitiendo sobretodo que sin embargo el "servicio" de polinización de los polinizadores a la agricultura, han sido globalmente estimados en 115 billones de euros al año.

Lo cierto es que si se toma la coherente decisión de prohibir los insecticidas sistémicos, se pondrían en tela de juicio los actuales "universalmente aceptados"  principales modalidades de lucha contra las plagas agrícolas.

De hecho la mayor parte de los sistemas de lucha contra las plagas en casi todos los cultivos están basados en algunos organofosfatos que son muy dañosos (especialmente para la salud humana).

Las pruebas científicas que finalmente Efsa ha reconocido, imponen que finalmente se sepa poner en tela de juicio el actual modelo de producción agroindustrial de alimentos.

Mientras se siga defendiendo los intereses de los gigantes de la química, mientras se obligue a los apicultores a concentrar su atención únicamente en los beneficios a corto plazo (con cada día más dudas sobre su supervivencia), continuaremos atentando sistemáticamente a la fertilidad, a la naturaleza, a la biodiversidad y a las futuras generaciones.

Abejas y apicultores son y serán un termómetro para medir de forma concreta y verificable los resultados de las decisiones presuntamente sostenibles sobre las modalidades de producción y protección de los cultivos."


 
 
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